¿SANT JOAN DESPÍ LA CIUTAT QUE M’ESTIMO?

Sant Joan Despí en todo su conjunto, tiene una similitud que, siendo un agravante para toda la ciudadanía, está empezando a quedar al descubierto.

 

Si, esa ciudad donde los habitantes de Sant Joan Despí podemos disfrutar de cambios y mejoras en nuestras calles, tiene un grave problema.

 

Si bien las reivindicaciones vecinales y de las entidades del municipio han contribuido con su esfuerzo y lucha a un Sant Joan Despí más plural, social, cercano y con más derechos para el conjunto de la ciudadanía, tenemos ante nosotros una más que clara amenaza de pérdida de todo aquello que se ganó, pudiendo ver en la lejanía aquello que nos espera.

 

En la actualidad, Sant Joan Despí sigue teniendo unas necesidades y demandas sociales, que a diferencia de antaño hemos dejado en exclusiva en manos de la Administración, la cual presupone desde despachos y mediante estudios técnicos que es necesario para los vecinos y que no lo es, que es conveniente y que no lo es, que es prescindible en nuestro tejido comercial, social, festivo, histórico, e incluso sobre los usos y confección del espacio público, en definitiva, hemos dejado Sant Joan Despí en manos de la Administración para que nos imponga el Sant Joan Despí más cómodo de gestionar con la implantación de un modelo de ciudad en que los vecinos no somos partícipes.

 

La Administración, debe ejercer como gestor de un desarrollo humano que atienda a las necesidades de la comunidad, dejando de ser una institución administrativa ocupada en exclusiva en asuntos de rutina como el alumbrado, la limpieza, o el cobro de tasas. La Administración ha de transformar sus propias condiciones de organización y operación para responder a las demandas que por evolución de los tiempos reclaman sus vecinos, abordando el desafío de promover actitudes innovadoras en el conjunto de la sociedad local, sin perder de vista que Sant Joan Despí tiene su propia idiosincrasia, personalidad, cultura e historia, y lo conformamos todos nosotros, los que vivimos, trabajamos y disfrutamos de nuestro municipio.

 

Poniendo límites a que sea un plan técnico el que decida sobre el modelo de municipio en el que tienen que vivir sus vecinos, sin que éstos puedan decidir sobre los servicios o los espacios públicos. Nosotros hemos de ser vitales para la conservación de la idiosincrasia y forma de vida de las gentes de la población, que quedan reducidas a ser meros contribuyentes sin derecho a poder influir en las políticas del Sant Joan Despí en el que vive.

 

Un Ayuntamiento debe estar comprometido con la economía local, el desarrollo de los recursos disponibles, la implementación del desarrollo para el empleo local, la participación vecinal en el modelo de municipio para el futuro y debe abogar por fortalecer la identidad local, las costumbres, las fiestas, las tradiciones, los valores y demás elementos que nos vinculan y nos dan sentido como municipio.

 

Sant Joan Despí en la actualidad, es un municipio donde la fiesta local del 24 de Junio, queda diluida por las fiestas de la verbena de San Juan, sin un evento diferencial de entre las que por las mismas fechas se llevan a cabo en las demás poblaciones vecinas, sin un espacio, evento o tradición cultural que nos diferencie alrededor de la Comarca. Nuestras tradiciones y festejos propios se han dejado perder para dar paso a un Sant Joan Despí que, fundamentalmente, es conocido en los últimos años por el Hospital Comarcal Moisès Broggi, por la sede de los estudios de televisión de Cataluña (TV3), la Ciudad Deportiva del F.C Barcelona, y la especulación inmobiliaria, abocando a convertir Sant Joan Despí, en toda su plenitud, en un municipio dormitorio sin identidad histórica.

 

El progreso no puede neutralizar la personalidad de un municipio, no puede obviar las características y las necesidades de las gentes que lo conforman, tanto progreso como tradición han de ser compatibles. No puede considerarse progreso de un municipio el mero hecho de que se ubiquen ciertas empresas importantes en su territorio, existan más inmuebles, o más privatización del espacio público, cuyo destino final sea una mayor recaudación, ya que el bienestar de la población ha de ser eje fundamental de progreso. Por ello, la Administración debe saber canalizar las demandas y necesidades de la población, estando en todo momento conectado a la realidad social de ésta, evolucionando hacia una adaptación, dando respuesta y potenciando todo aquello en que se dote de recursos a las gentes del municipio, cambiando y desterrando la manera gestora en que ejerce para también poder abarcar aquellas carencias que desde la calle reclaman sus vecinos, innovar y llevar a cabo políticas que, entrelazadas, faciliten el acceso a la vivienda para los más jóvenes, potenciar una política de estudios, una mejora en la red de estacionamiento para el vecindario y el comercio local, el fomento de políticas de empleo, una mejora de la movilidad de nuestras calles, una mejor asistencia social para nuestros ancianos, una mayor comunicación entre barrios y una seguridad activa, entre muchos temas que den solución al gran problema que vive Sant Joan Despí.

 

Os animamos a luchar y construir entre todas y todos el Sant Joan Despí que queremos y que con el compromiso mutuo aún estamos a tiempo de hacer.

 

Haz el Sant Joan que quieres, Estima Sant Joan Despí.